viernes, 19 de febrero de 2010

Benedetti

Me la sé de memoria. La he escrito muchas veces. La he leído más. La he oido en su voz. La hre recitado. Me la han recitado. Me ha acompañado en muchas batallas.

Hoy me ha llegado a través de una amiga. Hoy tiene mucho valor para mi. Benedetti vuelve para emocionarme.

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino

y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.


No quiero salvarme, no quiero quedarme al borde del camino... A veces el mundo te empuja a un lado, las circunstancias te hacen daño, la vida te demuestra que no se puede jugar con ella... pero siempre hay que luchar, aunque hoy no tengas fuerzas, las fuerzas volverán y mañana será otro día, mejor.

2 comentarios:

  1. Qué bonita!!!
    Gracias por comparirlo

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  2. Me alegro de que os guste. Me gusta mucho Benedetti pero ésta más aún.

    Un beso a los dos y gracias por pasar por aquí y comentar :)

    Rosa

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